Por lo menos unas 300 personas intentaban captar algo de lo que se discutía a la sombra que daban las tejas metálicas. Danilo Agudelo, alcalde del municipio, intentaba que su voz saliera fuerte y que el chaleco antibalas negro que ahora usa diariamente no lo sofocara.

Flanqueado por dos mandos del Ejército Nacional y por el director de paz del municipio, el mandatario le explicaba a las comunidades que tenía la tarea de servir de vocero del Gobierno Nacional, el departamental,así como del local, para darle respuesta a los campesinos que dos semanas antes habían llevado a cabo un paro cocalero; el primero en esa región desde el año 2015; el primero desde que se echó a andar el Esfuerzo Conjunto de Sustitución Voluntaria de Cultivos de Uso Ilícito en 11 veredas de Briceño.

Leer el artículo completo.

Suscríbase a las Alertas mensuales del IDPC para recibir información sobre cuestiones relacionadas con políticas sobre drogas.

Thumbnail: Flickr CC Pierre Pouliquin