Modernizando la aplicación de las leyes sobre drogas – informe 2

Las estrategias de disuasión focalizada y acción selectiva, y las medidas de interdicción secuencial son progresivamente consideradas como alternativas más prometedoras en materia de aplicación de la ley. Con ellas, se busca reducir las conductas más perjudiciales de los grupos delictivos, como el uso de la violencia, o aumentar ciertos tipos de conducta deseable en ocasiones mostrada por tales grupos, como sería evitar asociarse con grupos terroristas. Las estrategias de disuasión focalizada y acción selectiva también permiten a las instituciones de aplicación de la ley sobrecargadas superar ciertos problemas de falta de recursos. Especialmente en los Estados Unidos, estos enfoques han dado excelentes resultados en lo que respecta a reducir la violencia y otros daños generados por grupos de delincuencia organizada y pandillas juveniles. Sin embargo, en otros lugares del mundo, el despliegue de estos enfoques se ha topado con dificultades.

Este informe comienza esbozando la lógica y los problemas de las políticas de tolerancia cero y de acción indiscriminada en las políticas de coerción. A continuación, establece los conceptos teóricos de las estrategias de disuasión focalizada y acción selectiva en el ámbito de la aplicación de la ley, y repasa algunas de sus puestas en práctica, como la operación ‘Alto el fuego’ en Boston en la década de 1990 y operaciones policiales urbanas en Rio de Janeiro en la década de 2000. El informe pasa después a analizar los desafíos con que se ha enfrentado el despliegue de las estrategias de disuasión focalizada y acción selectiva, especialmente fuera de los Estados Unidos. Finalmente, se examinan algunos dilemas clave a la hora de diseñar estrategias de disuasión focalizada y acción selectiva para luchar contra la delincuencia.

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