Uno de los aspectos claves de la misión del IDPC es influir directamente – y apoyar a nuestros miembros a involucrarse – en los debates y procesos de decisión publica a nivel global, especialmente en las Naciones Unidas y en otras agencias multilaterales.

El trabajo de incidencia del IDPC está actualmente centrado en la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre drogas, que se llevara a cabo en el verano de 2016. Deseamos crear conciencia entre los gobiernos y las agencias de la ONU, y enriquecer sus posturas a través de reuniones, diálogos e implicación mediática. También estamos colaborando con el Comité de ONG de Viena sobre Drogas (VNGOC) y con el Comité de ONG de Nueva York sobre Drogas (NYNGOC) para asegurar que la sociedad civil está involucrada el proceso de la UNGASS.  

En 2016, los gobiernos se reunirán para discutir sobre el sistema de control global en la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre Drogas (UNGASS).

El Sistema de control global

Las siguientes estructuras y agencias son centrales en los debates de política de drogas y en la implementación del Sistema actual de control de drogas.

La Asamblea General de Naciones Unidas

La Asamblea General es el principal órgano de deliberación, de representación y de creación de políticas de la ONU, donde los 193 estados miembros se reúnen para discutir sobre todo el abanico de temas internacionales contemplado en la Carta de las Naciones Unidas. Todos los estados miembros tienen un estatus y derecho a voto equitativo en la Asamblea General, que supervisa el presupuesto de la ONU, nombra a los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, recibe informes de otros cuerpos de la ONU y hace recomendaciones bajo el formato de resoluciones de la Asamblea General. Las reuniones de la Asamblea General tienen lugar en Nueva York cada año, entre septiembre y diciembre. A petición de los estados miembros, la Asamblea General también contempla “sesiones especiales” sobre temas de preocupación, como es el caso de la Sesión Especial sobre drogas que la Asamblea General albergará en 2016.

El Consejo Económico y Social (ECOSOC)

ECOSOC es el principal órgano que coordina los temas económicos y sociales de la ONU. Supervisa a las agencias y comisiones relevantes de la ONU, incluyendo la Comisión de Estupefacientes (CND) cuyos informes y resoluciones adopta cada año. ECOSOC es el foro central de debates y formulación de recomendaciones políticas sobre temas económicos y sociales. ECOSOC tiene 54 miembros, elegidos todos ellos por la Asamblea General para un periodo de tres años. El Presidente del ECOSOC es elegido cada año de entre una de las naciones -- de pequeño o medio rango --  representadas en el consejo. El ECOSOC se reúne una vez al año en una sesión de cuatro semanas, alternando sus reuniones entre Nueva York y Ginebra. El ECOSOC también lleva a cabo reuniones periódicas a lo largo del año con académicos reconocidos, representantes del sector de negocios y organizaciones no gubernamentales registradas.

La Comisión de Estupefacientes (CND)

La CND es el órgano central del Sistema de control de drogas. Está integrado por 53 estados miembros, elegidos por el ECOSOC para asegurar la representación geográfica, aunque otros países pueden asistir como observadores. En la CND, los estados miembros discuten la situación mundial de las drogas y adoptan una serie de resoluciones en temas relacionados. La CND es también la que toma las decisiones finales en las sugerencias hechas por la Organización Mundial de la Salud para clasificar, desclasificar o reclasificar una sustancia. La CND también supervisa la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD).

La Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD)

La ONUDD es la agencia responsable de coordinar las actividades internacionales de control de drogas. Fue establecida en 1997 a través de la fusión del Programa de Control de Drogas de la ONU y el Centro Internacional para la Prevención del Delito. La ONUDD tiene un programa de trabajo de tres pilares que se enfoca en la investigación y el trabajo analítico, en la guía a los estados miembros y en los proyectos de campo.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE)

La JIFE fue creada por las res convenciones internacionales sobre drogas, y desempeña un papel de supervisión independiente para el Sistema internacional de control de drogas. Está integrada por 13 miembros que prestan servicio a título individual. La JIFE asegura la distribución mundial adecuada de medicinas fiscalizadas para propósitos científicos y médicos, ayuda a evitar la desviación de drogas fiscalizadas y precursores químicos a los mercados ilícitos, identifica las debilidades del sistema de control global y mantiene un diálogo con los gobiernos para apoyarles a cumplir sus obligaciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS)  

La OMS es la agencia de Naciones Unidas especializada en salud pública, la cual está basada en Ginebra, con oficinas nacionales y regionales alrededor del mundo. Las prioridades de la OMS incluyen enfermedades transmisibles (como el VIH), enfermedades no transmisibles, salud sexual y reproductiva, envejecimiento, nutrición y seguridad alimentaria, salud ocupacional y sistemas de salud. En las convenciones internacionales sobre drogas, la OMS está encargada con la revisión médica y científica de las propuestas de clasificación de sustancias – a través de su Comité de Expertos sobre Dependencias de la OMS. Sin embargo, en décadas recientes ha hecho frente a una falta de fondos y recursos para desempeñar su función adecuadamente.

Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA)

ONUSIDA no es un órgano de control de drogas, pero tiene una relación clave con el tema de drogas global. La ONUDD y la OMS se encuentran entre los copatrocinadores de ONUSIDA, siendo la ONUDD la que desempeña un papel líder en la respuesta de la ONUSIDA al VIH entre las personas que usan drogas y las personas que viven con VIH en prisión. Para hacer frente de manera realista al VIH, es vital que las políticas de control de drogas estén alineadas con el trabajo y los objetivos de ONUSIDA.

 

Las convenciones de la ONU sobre fiscalización de drogas

El sistema de control de drogas global estuvo inspirado por la constatación de que ningún país podría regular el uso de drogas de manera aislada, dado que estas sustancias pueden comprarse y venderse a través de fronteras y jurisdicciones fácilmente. El control efectivo requiere que los estados trabajen juntos como parte de una comunidad internacional.

Tres convenciones conforman el actual marco de fiscalización internacional de drogas: 

Los objetivos de estas tres convenciones continúan siendo los mismos que los de sus predecesoras hace un siglo – limitar la producción, la distribución y el uso de drogas para propósitos médicos y científicos. Sin embargo, a pesar de que estas convenciones están preocupadas por “la salud y el bienestar de la humanidad” se han centrado de manera abrumadora en las medidas de aplicación de la ley represivas, mientras que se ha descuidado u obstruido el abastecimiento de drogas para usos médicos y científicos. Como resultado, una gran parte de la población mundial vive sin tratamientos para el dolor adecuados.

Casi todos los gobiernos han firmado estos tres tratados de control de drogas, que durante varios años han sido vistas como ejemplificadoras del espíritu del consenso internacional y la cooperación en este tema. Sin embargo recientemente, se ha constatado que el sistema dista de ser perfecto y que necesita ser revisado en profundidad