La Comisión de Estupefacientes (CND) es el principal organismo encargado de la formulación de políticas del sistema de fiscalización de estupefacientes de la ONU. Está compuesta por 53 estados miembros, que son elegidos por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) para asegurar un representación geográficamente equitativa – pero el resto de los países pueden asistir como “observadores”. La CND se reúne en Viena durante una semana todos los meses de marzo, durante unos pocos días cada diciembre, y para reuniones entre periodos de sesiones cuando se requiere. En la CND, los estados miembros debates la situación mundial de las drogas, y adoptan resoluciones sobre temas relacionados. La CND también es el órgano que toma las decisiones finales sobre las propuestas hechas por la Organización Mundial de la Salud para clasificar, desclasificar o reclasificar una sustancia. La Comisión también aprueba el presupuesto y el plan de trabajo de la ONUDD, en la que se apoya para el trabajo administrativo y técnico.

Tradicionalmente, los delegados de los estados miembro ante la CND han procedido, de manera abrumadora, de los gabinetes de asuntos exteriores y justicia penal. Esto tiende a reformar la primacía de los enfoques de aplicación de la ley sobre un tema que tiene implicaciones sociales, de salud y de derechos humanos mucho más amplias.

La CND también vive múltiples desafíos de procedimiento, especialmente el hecho de que casi todas las decisiones han de ser tomadas por consenso (el conocido como “Consenso de Viena”.) Con el objetivo de lograr este consenso entre países con visiones muy divergentes del problema mundial de las drogas, las formulaciones diplomáticas y las decisiones finales son a menudo vagas y reflejan el mínimo denominador común, como mostró la Declaración Ministerial Conjunta aprobada en marzo de 2014. Ente enfoque de conjunto también significa que a cualquiera de los estados miembro le resulta fácil bloquear una resolución, un tema o una decisión. La formulación y estructura final de las resoluciones a menudo están sujetas al compromiso entre los estados miembro. Como consecuencia, las reuniones anuales de la CND a menudo han consistido en pronunciamientos de autosatisfacción por parte de los estados miembro, y raramente implican debates sustanciales sobre los verdaderos dilemas inherentes al sistema, ya que los estado miembro evitan tomar riesgos diplomáticos en temas de creciente complejidad.

Esta tendencia está cambiando, ya que cada vez más países están reconociendo los fracasos y las limitaciones del actual enfoque y llamando al debate y a la reforma (puede leer más sobre las posiciones individuales de los países y las declaraciones en el Blog de la CND, en inglés y en español, que es gestionado por IDPC).

IDPC trabaja para facilitar la participación de los representantes de la sociedad civil en las reuniones de la CND, y también organizamos eventos paralelos y otras reuniones en temas de política de drogas. La implicación de las ONG en la CND ha mejorado enormemente en los últimos años, aunque todavía está lejos de la implicación de la sociedad civil en otros procesos de la ONU (como la Junta Coordinadora de ONUSIDA, en la que representantes de ONG tienen derechos de voto). Cientos de ONG asisten representantes de ONG asisten a los principales encuentros de la CND como observadores, y algunos estados miembro también incluyen voces de la sociedad civil en sus delegaciones gubernamentales. El IDPC y otras ONG también pueden hacer declaraciones durante las sesiones plenarias (leer más). Sin embargo, algunos gobiernos en la CND todavía son hostiles hacia las ONG, especialmente hacia aquellos que representan los grupos más afectados sobre el tema (por ejemplo, representantes de las personas que usan drogas o cultivadores de granos destinados al mercado ilícito).

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