Oficina del secretario general de la ONU, Nueva York

El secretario general de las Naciones Unidas tiene su oficina en la sede de la organización, en la ciudad de Nueva York. En realidad, hay otras tres sedes en el resto del mundo, pero la de Nueva York es la más antigua e importante. El secretario general es el jefe de la Secretaría, que se encarga del trabajo cotidiano de las Naciones Unidas. La Secretaría está al servicio de los principales órganos de la ONU y administra las políticas y los programas establecidos por éstos. El personal de la Secretaría está formado por funcionarios internacionales que responden únicamente ante la ONU. El secretario general es una mezcla entre funcionario y director ejecutivo, diplomático y mediador, que encarna en su persona la autoridad moral y el humanitarismo de los principios de la ONU, sin olvidar a la vez los deseos y las preocupaciones de los Estados miembro, ya sean de carácter individual o colectivo. En la práctica concreta, el secretario general es el presidente de la Junta de jefes ejecutivos para la coordinación, el organismo encargado de supervisar y mejorar los niveles de integración y coordinación del complejo sistema de la ONU.

La Asamblea General

La Asamblea General se creó en 1945 en virtud de la Carta de la ONU y ocupa un lugar fundamental como  principal órgano deliberativo, de formulación de políticas y representativo de las Naciones Unidas. La Asamblea está integrada por los 192 Estados miembro de la ONU y proporciona un foro para el debate multilateral de toda la gama de cuestiones internacionales que abarca la Carta. La Asamblea celebra en forma intensiva un período ordinario de sesiones cada año, de septiembre a diciembre, aunque organiza sesiones extraordinarias en caso necesario. La Asamblea General es un organismo importante en el establecimiento de normas y regulaciones, así como en la codificación del derecho internacional. También es uno de los cinco órganos más importante de las Naciones Unidas –además del Consejo de Seguridad, el ECOSOC, la Secretaría y la Corte Internacional de Justicia– y el único en el que todos los Estados miembro poseen un mismo estatus. La Asamblea supervisa el presupuesto de la organización, designa los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, recibe informes de otros organismos de la ONU y realiza recomendaciones en forma de resoluciones. Cada Estado miembro de la Asamblea tiene un voto; las votaciones sobre cuestiones consideradas importantes, como, por ejemplo, las recomendaciones relativas a la paz y la seguridad y la elección de los miembros del Consejo de Seguridad, requieren una mayoría de dos tercios de los Estados miembro, mientras que otras cuestiones se deciden por mayoría simple. En los últimos años se está viviendo una tendencia a tomar decisiones por consenso.

El Consejo Económico y Social (ECOSOC)

El Consejo Económico y Social (ECOSOC) se estableció en virtud de la Carta de la ONU para actuar como principal órgano encargado de coordinar la labor de las agencias especializadas, las comisiones orgánicas (como la CND) y las comisiones regionales que trabajan sobre cuestiones de carácter económico y social, así como sobre temas afines. El ECOSOC funciona como foro central para debatir cuestiones internacionales en materia económica y social, y para formular recomendaciones normativas dirigidas a los Estados miembro y al sistema de las Naciones Unidas. Es también responsable de promover los objetivos siguientes: mayores niveles de vida, pleno empleo, y progreso económico y social; identificar soluciones para los problemas económicos, sociales y sanitarios de carácter internacional, facilitar la cooperación cultural y educativa de carácter internacional y estimular el respeto universal por los derechos humanos y las libertadas fundamentales. El Consejo Económico y Social está integrado por 54 miembros, elegidos por la Asamblea General por períodos de tres años. El presidente es elegido con un mandato de un año entre los países de renta media y baja representados en el Consejo. El ECOSOC celebra cada año, en el mes de julio, un período de sesiones de cuatro semanas. La Junta, que propone la agenda, elabora los programas de trabajo y actúa como puente con la Secretaría, es elegida anualmente durante el inicio de la sesión. En ella, participan representantes gubernamentales de las cinco regiones del mundo.

Aunque estos organismos no están directamente involucrados en los pormenores de los debates sobre políticas de drogas, hay motivos para interactuar con ellos de vez en cuando. Por ejemplo, el ECOSOC recibe formalmente los informes de las reuniones de la CND y es el espacio en el que se administran las elecciones de la CND, la JIFE y la Junta de Coordinación del Programa de ONUSIDA, entre otros. Por otro lado, el secretario general se encarga de designar al director ejecutivo de la ONUDD y revisar su desempeño, y su oficina es la responsable última de supervisar el concepto de ‘coherencia de todo el sistema’.

Prioridades del IDPC para 2009-10

Nuestras primeras actividades con el comité del ECOSOC se han desarrollado en torno a las elecciones de la JIFE. En 2009, el IDPC estará también presente en la reunión que mantendrá el ECOSOC en julio. El encuentro se celebrará en Ginebra, auspiciado por ONUSIDA, e incluirá un segmento de alto nivel (encabezado por el secretario general, Ban Ki Moon) sobre el tema de los impactos sociales sobre la salud. Los delegados del IDPC participarán en la reunión para señalar el gran impacto del consumo y los mercados de drogas sobre la salud individual y comunitaria, así como sobre el bienestar social, y que muchas de las respuestas que se dan mediante las actuales políticas y programas son ineficaces o incoherentes. Se espera también que el ECOSOC reciba oficialmente en esta reunión el informe de la CND correspondiente a 2009 (y la declaración política que se aprobó en ella) y aprovecharemos la ocasión para destacar las importantes diferencias de opinión y perspectiva que existen entre los Estados miembro y entre distintos organismos de la ONU sobre los próximos pasos que debería dar el sistema global de fiscalización de estupefacientes. El tema de la ‘coherencia de todo el sistema’ también se irá siguiendo a través de la oficinas pertinentes de la sede de la ONU en Nueva York, ya que varios secretarios generales han intentado mejorar la coordinación de estrategias y programas de los diversos órganos de la organización, con resultados desiguales. En el campo de las políticas de drogas, esta falta de coordinación es especialmente acusada, hasta el extremo de que en la CND de 2009 se adoptó una declaración política que contradice directamente las declaraciones y estrategias aprobadas anteriormente por otros organismos de la ONU, a pesar de que se habían recibido al respecto advertencias de los máximos responsables de ONUSIDA y el Fondo Mundial y de varios altos representantes de estructuras de la ONU que trabajan sobre los derechos humanos.