Los puntos de confluencia entre las políticas de drogas y los derechos humanos son múltiples. Los abusos de derechos humanos derivados de la fiscalización de las drogas están ahora bien documentadas alrededor del mundo e incluyen:

  • La violación del derecho a la vida con el uso de la pena de muerte o asesinatos extrajudiciales por delitos de drogas
  • La violación del derecho a estar libre de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, el castigo a través de la detención arbitraria de personas que usan drogas y los abusos que tienen lugar en los centros de tratamiento obligatorio
  • La violación del derecho a la salud, vinculada con el acceso limitado a medicamentos esenciales, incluyendo la metadona para el tratamiento de la dependencia de drogas y los medicamentos para el alivio del dolor
  • La violación de los derechos sociales y económicos, con la implementación de campañas de erradicación forzada de cultivos

La violación del derecho a estar libre de discriminación, con la aplicación leyes de drogas discriminatorias hacia las minorías étnicas, grupos indígenas, jóvenes y mujeres. 

Fumigación aérea en Colombia

En 2008, la Asamblea General declaró: “La lucha contra el problema mundial de las drogas … debe llevarse a cabo en total conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y otras disposiciones del derecho internacional, y en particular con total respeto a … todos los derechos humanos y libertades fundamentales”.

Sobrepoblación carcelaria en EEUU

A pesar de esta declaración, ha habido una impactante falta de coherencia en las Naciones Unidas con respecto a la interrelación entre los derechos humanos y las políticas de drogas. Mientras que las agencias de control de drogas han tendido a ignorar los principios de derechos humanos en sus esfuerzos por lograr una “sociedad libre de drogas”, las agencias de derechos humanos han prestado poca atención a los temas de políticas de drogas. La situación está mejorando progresivamente, ya que agencias de derechos humanos de la ONU, como el relator especial sobre la tortura y el relator especial sobre el derecho a la salud, están llamando a los gobiernos a no sacrificar los derechos humanos en nombre del control de drogas. Sin embargo, las agencias de fiscalización de drogas todavía son reluctantes a reflejar la dimensión de derechos humanos en sus políticas y programas.

El IDPC llama a un cambio en la política de drogas, que necesita reconocer la legislación sobre derechos humanos como un elemento central de la fiscalización de drogas, centrándose en:

  • Mejorar la salud pública para asegurar el acceso a medicinas esenciales y desarrollar programas basados en la reducción de daños, la prevención, el tratamiento y el cuidado
  • Promover el desarrollo para ofrecer medios de vida alternativos, reducir la pobreza y ofrecer oportunidades de educación, trabajo y seguridad social.

Asegurar la seguridad humana, para que los esfuerzos de aplicación de las leyes estén enfocados en aquellos aspectos más violentos y dañinos del mercado de las drogas, en vez de en los vendedores no violentos y de bajo nivel, los usuarios y las comunidades de campesinos vulnerables.

Centro de tratamiento obligatorio en China

A pesar de que la mayoría de los tratados de derechos humanos son de alguna manera relevantes para las políticas de drogas, muy pocos se refieren a las drogas específicamente. De hecho, la aplicación de la legislación sobre derechos humanos a las políticas de drogas y la consideración de la fiscalización de las drogas como un tema de preocupación para los derechos humanos es un hecho relativamente reciente. Tradicionalmente, estas ramas de la ley y de la política se han considerado independientes la una de la otra, llevando al Profesor Paul Hunt, ex relator especial de la ONU para el Derecho a la Salud,  a describirlos como “universos paralelos”.

El Sistema internacional de derechos humanos está constituido por los siguientes cuerpos de derechos humanos:

  • El Consejo de Derechos Humanos: Establecido en 2006 para reemplazar la Comisión de Derechos Humanos, es el principal cuerpo político de derechos humanos en la ONU. El Consejo  se reúne durante al menos tres semanas al año e informa a la Asamblea General sobre sus actividades. El Consejo también dirige el sistema de Revisión Periódica Universal, donde cada estado miembro debe informar a otros estados sobre cómo ha aplicado sus obligaciones de derechos humanos
  • Los procedimientos especiales: El Consejo de Derechos Humanos puede establecer agencias o individuos especializados en un país específico o en un mandato temático. Estos incluyen el Relator Especial sobre el Derecho a la Salud, el Relator Especial sobre la Tortura, etc
  • La Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos: La Oficina, un departamento hermano de la ONUDD en el Secretariado de la ONU, es responsable de asistir a los países con la implementación de sus obligaciones de derechos humanos y de la integración de los derechos humanos en el sistema de las Naciones Unidas

Los órganos creados en virtud de los tratados de derechos humanos son comités independientes establecidos bajo cada tratado de derechos humanos de la ONU para velar por su implementación y por la asistencia en la interpretación de sus disposiciones.