Uno de los aspectos clave del trabajo del IDPC está relacionado con la participación de nuestros miembros en los debates y los procesos de toma de decisiones que se despliegan a escala internacional, tanto en el seno de las Naciones Unidas como de otros organismos multilaterales. Gracias a la colaboración y al intercambio de información, podemos lograr un mayor impacto en el campo de la incidencia política e influir en las posturas adoptadas por los Gobiernos. Es importante que nos esforcemos todo lo posible por apoyar el proceso de modernización y mejora del marco global de la fiscalización de drogas, ya que su tradicional acento en la dura retórica de la ‘guerra contra las drogas’ y las estrategias basadas en la represión y el castigo tiene una enorme influencia en la forma en que los Gobiernos nacionales (especialmente en los países en desarrollo) conciben y aplican sus propios programas y políticas.

El IDPC organiza sus actividades de incidencia política internacional en torno a dos grandes ejes: el sistema global de fiscalización de estupefacientes (que abarca los acuerdos, las estructuras y los debates internacionales que conforman el sistema global de prohibición de las drogas) y la coherencia de todo el sistema (que abarca la interacción entre este sistema y otros ámbitos de actividad afines de las Naciones Unidas, como el VIH/SIDA, los derechos humanos y el desarrollo económico y social).

En cada uno de los entornos multilaterales en que se debaten cuestiones de políticas de drogas, el Consorcio trabaja con sus miembros y con otras partes interesadas para identificar las posibilidades de promover políticas más humanas y eficaces, preparar documentos de análisis y recomendaciones para los actores que trabajan en la incidencia política y la formulación de políticas, y coordinar las iniciativas de incidencia política.