Nuestra perspectiva

Los miembros del IDPC comparten una misma inquietud: las políticas y los programas nacionales e internacionales que responden al cultivo, la producción, el comercio y el consumo de sustancias fiscalizadas están demasiado centrados en la estricta aplicación de leyes y en sentencias severas. Este enfoque suele traducirse en estrategias ineficaces que no sólo tienen un impacto limitado sobre la reducción de las consecuencias nocivas del mercado ilícito, sino que también pueden provocar importantes repercusiones negativas.

El IDPC fomenta la perspectiva de que las políticas y los programas nacionales e internacionales en materia de drogas se deben basar en los principios de los derechos humanos, la inclusión social y la salud pública. Estos programas deberían conllevar procesos de formulación de políticas que sean transparentes y cuyos responsables interactúen de forma significativa con la sociedad civil, especialmente con las poblaciones afectadas por dichas políticas (como los consumidores de drogas y los campesinos que recurren como medio de subsistencia a los cultivos “ilícitos” que se utilizan para la producción de sustancias fiscalizadas).

Nuestra misión

El objetivo del IDPC es fomentar un debate objetivo y abierto sobre la eficacia, la orientación y el contenido de las políticas nacionales e internacionales sobre drogas y ofrecer a los encargados de las políticas recomendaciones constructivas que conduzcan a la adopción de políticas de drogas más humanas y eficaces. Para ello, realizamos las actividades siguientes:

  • Facilitar la comunicación y la cooperación entre actores de la sociedad civil y apoyar actividades y proyectos de colaboración.
  • Elaborar y difundir información y análisis con el fin de poner de manifiesto los puntos débiles de un enfoque dominado por la aplicación de la ley y promover un enfoque basado en la salud pública y los derechos humanos.
  • Crear canales y herramientas de incidencia política para nuestros socios y organizaciones miembro, así como reforzar su capacidad para interactuar mejor con los procesos de formulación de políticas de Gobiernos nacionales y organismos internacionales, e influir en dichos procesos.