Este martes 11 de noviembre la Comisión Primera del Senado de Colombia debatió la constitucionalidad del proyecto de ley que busca regular el cultivo, la producción y el consumo del cannabis terapéutico en el país.  El proyecto de ley estuvo a punto de aprobarse por consenso, sin embargo la votación final fue de 13 votos a favor y dos en contra, siendo dos senadores del uribismo, Paloma Valencia y José Obdulio Gaviria, los que se opusieron al proyecto, que ganó con el apoyo pleno de la bancada del Partido Liberal, del Centro Democrático y del Polo Democrático y algunos congresistas del Partico Conservador. Este es el primero de cuatro debates en el Senado al respecto.

El proyecto de ley (80/2014) impulsado por el Senador Juan Manuel Galán, ha abierto un fuerte debate en el país sobre los paradigmas prohibicionistas de la política de drogas vigente en un contexto en el que América está revisando exhaustivamente sus políticas y buscando nuevos enfoques basados en evidencias científicas, y no en dogmas.

“Queremos salir del falso dilema entre prohibicionismo y legalización a través de la regulación (…) y nos conviene un modelo de regulación a la colombiana.  Tenemos en nuestro país un vacío legal que es preciso corregir. El vacío legal está en el código penal y en la ley 30 (Estatuto de Estupefacientes) que autoriza el uso de estas sustancias, pero no su producción ni distribución. Actualmente, no hay claridad sobre el mecanismo de autorización del cannabis medicinal”, señaló el Senador Galán en el Senado, que añadió que “El Artículo 49 de la constitución aborda el derecho a la administración de sustancias con fines terapéuticos y de investigación científica. El cannabis tiene menores riesgos para la salud que los  opiáceos, que sin embargo sí se utilizan para fines médicos ¿Por qué no habría de usarse el cannabis? Las convenciones [de drogas] de la ONU permiten que sustancias sean administradas, aunque sean ilegales, con fines médicos.”

El Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, respaldó este proyecto: “Esta iniciativa de ley cae como anillo al dedo a la propuesta del presidente Juan Manuel Santos de dar un giro a la guerra a las drogas en el país. No creemos que permitir la marihuana con fines terapéuticos sea permitir la legalización de la droga en Colombia, es una política que nos ayuda a avanzar." La Senadora Paloma Valencia reconoció que la política de drogas en el país había sido fallida, que “el narcotráfico no se destruye, solamente se desplaza” y que “la discusión sobre la regulación es una discusión de extrema importancia”, sin embargo según ella “no le corresponde a Colombia acabar con el prohibicionismo en su territorio, pues el país estaría sujeto a embargos comerciales.”

Partiendo también de la premisa de que la guerra a las drogas ha fracasado dolorosamente en el país, la Senadora Viviane Morales, del Partido Liberal, llegó a conclusiones opuestas: “Es necesario aplicar nuevas políticas de drogas por la dignidad de nuestro país y por encima de las convenciones [internacionales] sobre drogas, estas no pueden ser esta excusa para la inacción. Podemos destruir cinco o seis carteles, extraditar a cientos de colombianos y erradicar cientos de hectáreas de cultivos (...) pero en unos años se nos impondrá la legalización, como hoy se nos impone la prohibición". Viviane Morales propuso además que "se prohíba la importación de medicamentos que tengan componentes del cannabis, para potenciar los mercados nacionales", propuesta que fue aprobada con 11 votos a favor y 4 en contra.

Por su parte, el Senador Jaime Alejandro Amín Hernández, del Centro Democrático, apuntó que  27 estados de Estados Unidos ya han regularizado la marihuana medicinal, subrayó que este tema ha de tratarse desde una perspectiva de salud pública, no de orden público, y que la regularización del cannabis medicinal en Colombia debería realizarse bajo control estatal. Con respecto a las evidencias científicas, el Senador Manuel Enrique, del Partido de la U, apuntó que actualmente hay más de 20.000 estudios sobre cannabis medicinal, que evidencian los efectos positivos que la marihuana medicinal tiene para enfermedades como migraña, epilepsia, esclerosis múltiples o cáncer, entre otras, así como su idoneidad en cuidados paliativos.

En su intervención el Senador Galán señaló que la Iglesia colombiana está a favor de una reforma de la política de drogas y que le había sido informado que “iban trabajar en la conferencia episcopal para fijar una posición doctrinaria desde la Iglesia católica en Colombia [a favor de la propuesta]”. La temporalidad y los mecanismos para la construcción de la propuesta también fueron discutidos. El proyecto del Senador Galán fija el plazo de un año, la creación de dos comisiones que incorporen representación de todo el espectro político y la participación y monitoreo por parte del  Ministerio de Salud, el Ministerio de Justicia, Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) y el Superintendente de Salud, entre otros.

Inés Giménez, Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas

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