Ricardo Hegedus levanta la voz para hacerse oír por encima del estruendo de las máquinas para envasar té: "La coca es un maravilloso regalo de la naturaleza, es un estimulante leve, como el café, pero con muchas vitaminas y minerales".

Hegedus es el gerente de Windsor, el mayor productor de té hecho con hojas de coca en Bolivia. Señala las cajas apiladas y repletas de saquitos de té: "Durante los 26 años que hace que trabajo en este lugar hemos soñado con exportar té de coca".

Muchos en Bolivia comparten el sueño de desarrollar un mercado internacional y legal de productos derivados de la coca, como la harina, el té y los ungüentos. Para ello el presidente Evo Morales firmó este mes un decreto que pasa de las 12.000 hectáreas reconocidas en la ley de 1988 a 22.000 hectáreas legales.

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