El índice de personas que practican el "acullico" (masticación de coca) en Bolivia se redujo a 14 por ciento hasta 2010, cifra que tiende a la baja, según un informe difundido hoy por el Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas (Celin).

El director del Celin, Franklin Alcaraz, explicó que existen varios factores para que continúe en descenso el consumo legal de la hoja de coca en el país andino por factores de "transculturalización" o migración del campo a la ciudad, donde las personas abandonan éste hábito.

El estudio del Celin mostró que la disminución de la práctica del acullico se registra paulatinamente desde 1950 a la fecha de manera constante.

Según el experto, en 1950 el 33 por ciento de la población boliviana masticaba coca, sin embargo hasta 2010 se evidenció que sólo 14 por ciento de la población boliviana mayor de 12 años continuaba con el hábito.

De acuerdo con la investigación del Celin, otro factor para que baje la masticación de coca es porque los hijos de los consumidores frecuentes ya no siguen los pasos de sus progenitores, ni los mismos padres de familia que consumen sistemáticamente quieren que sus herederos sigan con la costumbre.

Cuando se pregunta a los "acullicadores" si quieren que sus hijos continúen con la tradición, ellos dicen que no, "eso quiere decir que tarde o temprano esta costumbre va ir desapareciendo", indicó Alcaraz.

Al tomar en cuenta sólo la producción de la hoja de coca de los Yungas, que se usa para fines tradicionales, eran necesarias hasta el año 2000 8.000 hectáreas de cultivos para satisfacer la demanda legal de la "hoja verde".

"Con 8.000 hectáreas se satisface absolutamente todo uso lícito de la hoja de coca en el país, incluido el contrabando que se va al norte chileno y norte argentino", indicó el experto.

Bolivia es el segundo productor de la hoja de coca con más de 32.000 hectáreas de cultivo, después de Perú, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas.

Pese a esa cifra, el país andino logró superar récords históricos en los últimos cinco años en la erradicación de coca, al sobrepasar las 5.000 hectáreas legales establecidas por ley.

Según el gobierno boliviano, las labores de erradicación aumentaron año tras año a diferencia de los gobiernos anteriores, cuando se experimentaba una baja, especialmente en 2005, antes de la administración del presidente Evo Morales.

Una muestra de ello es que en 2006 se erradicaron 5.070 hectáreas, de las cuales 4.971 correspondieron a la racionalización concertada y 99 hectáreas a la erradicación forzosa.

En 2007 se erradicaron 6.269 hectáreas, de las cuales 5.781 correspondieron a la racionalización concertada y 488 a la erradicación forzosa.

En 2008 también se experimentó una baja, ya que sólo se erradicaron 5.484 hectáreas, de las cuales 4.391 fueron con la racionalización concertada y 1.093 de manera forzosa.

En 2009 se reportó un aumento, ya que las fuerzas antidroga erradicaron 6.341 hectáreas, de las cuales 5.663 fueron de manera concertada y 678 por la vía forzosa.

En 2010 se rompió el récord al erradicar 8.200 hectáreas, de las cuales 7.164 fueron parte de la racionalización concertada y 1.036 con la erradicación forzosa.

En 2011 también hubo un incremento significativo e histórico también, pues se erradicaron 10.509 hectáreas, de las cuales 9.251 corresponden a la racionalización concertada y 1.258 a la erradicación forzosa.

El gobierno boliviano también informó que la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) logró erradicar de enero a junio pasado 5.098 hectáreas de coca, cifra que supera la cantidad anual proyectada para este año.

El viceministro boliviano de Defensa Social, Felipe Cáceres anunció que a finales de 2012 se superarán las 10.000 hectáreas de erradicación de coca.

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