Debido a la falta de dinero, producto del recorte de la ayuda proveniente de los países donantes –la mayoría de la Unión Europea–, la presentación del informe anual de monitoreo de cultivos de coca que realiza la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sufrirá un retraso hasta la última semana de agosto o la primera de septiembre.

Según el representante de la Oficina de Naciones Unidas Contra el Delito y la Droga (Onucdd) en Bolivia, César Guedes, este sería un primer efecto de la decisión de los países que financian esta oficina de reducir su ayuda en un 30 por ciento.

El presupuesto anual alcanzaba los 2 millones de dólares.

Esta disminución incidirá en los nueve proyectos que lleva adelante la Onucdd en el país, entre ellos la lucha antidroga.

Guedes explicó que para esta gestión algunos de los países redujeron su ayuda, que venía destinada específicamente para Bolivia, por dos razones: una por la crisis económica que atraviesan varios países europeos; y otra, porque la salida temporal de Bolivia de la Convención de Estupefacientes de Viena (en diciembre del año pasado) ha causado una “restricción” en el destino de recursos.

Esta reducción —precisó— no responde a una “represalia” a Bolivia, sino a una “formalidad”, porque para algunos países el destinar ayuda económica para la lucha contra las drogas es un “prerrequisito” que el país receptor de la ayuda esté dentro de la Convención.

“En este momento algunos países han podido encontrar la forma de manejar este impasse y destinar la misma cantidad de dinero a través de otra fuente”, pero en otros casos no, dijo.

Explicó que la ONU tiene como base presupuestaria las contribuciones voluntarias de varios países, que representan un 90 por ciento, y son destinadas a proyectos específicos. Entre los estados cooperantes están: Alemania, Austria, Dinamarca, Estados Unidos y Brasil.

Informó que él, personalmente, ha conversado con las embajadas de países donantes y tratar de balancear el presupuesto, para cubrir la ayuda que no otorgarán este año algunos países.

Monitoreo de coca

El representante del organismo internacional manifestó que el informe sobre el monitoreo de la coca en la región andina está en la fase final, en la preparación del borrador final, que esperan concluirlo en agosto.

Aclaró que el recorte no sólo afectó a Bolivia, sino también a Colombia y Perú. “Los tres (países) hemos enfrentado una situación de escases de recursos, eso ya se ha solucionado, esperamos que hasta fines de agosto o principios de septiembre podamos dar el informe”, dijo.

La Onucdd destina 250 mil dólares al año sólo para el monitoreo de cultivos de coca, según Guedes,  la compra de imágenes satelitales es lo más costoso, por la tecnología que se utiliza para obtener las imágenes a un metro de distancia del suelo con una alta calidad de resolución.

“La tecnología es cara, pero necesaria para este tipo de trabajo. En los tres casos (Bolivia, Colombia  y Perú) hemos tenido falta de recursos por problemas de caja, pero ya se ha solucionado y estamos esperando los desembolsos”, agregó.

Dijo que en los reportes de cultivos de coca de los dos últimos años se ha tenido un nivel de estabilidad en el crecimiento de los arbustos y que esta gestión podría presentarse una “baja neta”.

Guedes indicó que los últimos reportes de la ONU sobre los cultivos de coca en Bolivia han sido “bastante cercanos” al de Estados Unidos a diferencia de Perú y Colombia. “Ellos (EEUU) han podido ver en sus estudios una baja real, nosotros no podemos adelantar información, pero esperemos que la tendencia sea una baja neta”, agregó.

Proyectos 

La Onucdd tiene nueve proyectos de cooperación en Bolivia en las áreas de: antidrogas, anticorrupción, monitoreo de cultivos ilícitos y el apoyo contra el crimen organizado con el tema de lucha contra la trata y tráfico de personas; y el lavado de dinero, entre otros. Lo cual representa un nivel de ejecución de 2 millones de dólares al año.

DEFENSA DEL AKULLIKU

El representante de la Oficina de las Naciones Unidas Contra el Delito y las Drogas (Onucdd), César Guedes, dijo que los países miembros de la Convención Contra Estupefacientes están “monitoreando” la situación en Bolivia para tomar una decisión frente al pedido de este país de retornar a la convención de la ONU con la reserva de despenalizar el masticado de coca (akulliku).

Dijo que aún es prematuro adelantar cuál será la decisión que asuman los 184 países miembros, frente a la solicitud de Bolivia, debido a que todavía quedan cinco meses para que éstos puedan analizar la situación. A la fecha ningún Estado habría presentado una objeción, aunque se conoce la decisión de Estados Unidos de rechazar el pedido.

Bolivia denunció al convenio a mediados de 2011 y está fuera de la Convención de la ONU desde enero hasta diciembre de 2012.  A fines de 2011, el país pidió su readmisión, pero con la reserva de despenalizar el masticado de coca. Los 184 países miembros deben analizar durante un año la solicitud boliviana;  si un tercio (62) se pronuncia en contra, la solicitud no será procesada.

Guedes dijo también que Bolivia debe continuar con las visitas a los distintos países para informar sobre las razones culturales del akulliku. Destacó la presencia y el discurso del presidente Evo Morales en el Foro Mundial contra  Estupefacientes  que se realizó en marzo pasado en Viena donde justificó la decisión de la denuncia y la reserva.

También explicó que el trabajo que realiza el Gobierno boliviano en la lucha contra el narcotráfico y los resultados  que se obtienen hasta la fecha le favorecen, tomando en cuenta que “con los pocos recursos que tiene, asigna una cantidad importante de su presupuesto que llega a los 20 millones de dólares”.

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