Marruecos es el mayor exportador de marihuana a Europa, en forma de hachís o resina de esa planta, y España y Portugal las principales puertas de entrada, según un informe divulgado hoy por la Agencia europea sobre las drogas.

Mas de 78 millones de europeos de 15 a 64 años de edad han probado el cannabis y cerca de nueve millones entre 15 y 34 años lo han consumido en el último mes, de acuerdo con el estudio, difundido hoy con motivo del Día Internacional contra el Abuso y el Tráfico Ilícito de Drogas.

Europa es "un mercado importante" para la marihuana que ha evolucionado hacia un mayor consumo y producción propia de la planta, afirma el documento elaborado por los expertos del Observatorio Europeo sobre Drogas y Toxicodependencia (OEDT), con sede en Lisboa.

Cada año son capturadas en territorio europeo cerca de 700 toneladas de cannabis en hierba y resina, y prácticamente todos los Estados de la Unión Europea han detectado el cultivo de la planta dentro de sus fronteras.

Esta evolución "tiene consecuencias de salud pública y seguridad", constata el OEDT al advertir tanto sobre el crecimiento de la producción europea en las dos últimas décadas como de la entrada de droga procedente de los grandes productores mundiales de hachís.

Aunque el cannabis es la planta estupefaciente ilegal más extendida en el mundo, señala el organismo, su exportación en forma de resina o hachís se localiza sobre todo en Marruecos, Afganistán, Albania, Líbano y Sudáfrica.

El documento señala que, aunque "algunas fuentes" indican un descenso significativo de la producción de hachís en Marruecos, "esa reducción está cuestionada por los datos europeos que sugieren unas estimaciones de producción referentes a ese país demasiado bajas".

En Europa ha aumentado la producción de la planta del cannabis, pero no la de su resina, y en 2009 se aprehendieron 600 toneladas de hachís y solo cien de la hierba, cuya "cuota de mercado está en aumento".

El OEDT subraya que el mercado de esta droga en Europa está en constante evolución, y su consumo, de los mayores del mundo, la ha convertido en la sustancia estupefaciente "más popular".

Ese comercio, advierte, es "una de las principales actividades de las organizaciones criminales, frecuentemente asociado a otros tráficos ilícitos, como el de cocaína".Con todo, la Agencia europea sobre las drogas puntualiza que hay otras categorías de producción "no criminal" de cannabis con fines sociales o comerciales.

El informe señala que diez países europeos destacan porque su consumo de cannabis es en un 90 por ciento de la variedad herbácea: Bulgaria, República Checa, Grecia, Lituania, Luxemburgo, Hungría, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia y Croacia.

En otras cinco naciones (Bélgica, Dinamarca, Países Bajos, Finlandia y Reino Unido) llama la atención el fuerte aumento de la producción doméstica de la hierba en los últimos veinte años.

El OEDT constata que en la persecución del cannabis la gran mayoría de los países han castigado sobre todo el consumo, y no la producción, con porcentajes que van del 51 % al 96 % de las sanciones registradas.

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