El 17 de junio de 2011, se cumplen 40 años de la “Guerra contra las drogas” declarada por el Presidente de los Estados Unidos Richard Nixon. Desde entonces, dicha guerra ha fracasado en disminuir el consumo, frenar el cultivo de plantas destinadas al mercado negro y reducir  su tráfico. En cambio, las políticas de drogas a nivel regional han marginado a los consumidores, reprimido a los agricultores y abrumado a los sistemas de justicia, según afirman 74 organizaciones en el continente con experiencia en el tema.

En una declaración coordinada por el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC) y firmada por varios grupos en la región, las organizaciones exigen un nuevo enfoque en las políticas de drogas que vaya más allá del ámbito policiaco, y que privilegie el desarrollo social, la educación, la cobertura universal en salud, la libertad y los derechos de todas las personas.

“Después de 40 años tenemos evidencia de que la estrategia actual no sólo no funciona, sino hasta empeora la situación”, dice Coletta Youngers, consultora para el IDPC. “Es tiempo de implementar políticas que aborden las causas sociales del consumo y tráfico de drogas”.